Armas 3 D
Getty Images Las armas en 3D ya son una realidad y varios estados están tratando de frenar su venta en Estados Unidos.

Bloquean posibilidad de descargar planos para armas 3D


WASHINGTON.-Un juez federal estadounidense bloqueó este martes la publicación de manuales para imprimir armas 3D, horas antes de su prevista distribución por parte de un grupo desarrollador que alcanzó un acuerdo con el Gobierno del presidente del país, Donald Trump, para hacerlo.

En su fallo, el juez Robert S. Lasnik, con tribunal en el estado de Washington, dijo que la publicación de los manuales por parte de la organización Defense Distributed, de Texas, supondría “una probabilidad de daño irreparable”.

Polémica por armas hechas en casa en 3D

Polémica por armas hechas en casa en 3D

Mucha gente ya las ha bajado en sus máquinas impresoras; son de plástico y funcionan como un arma real. (Publicado martes 31 de julio de 2018)

Su decisión responde a un recurso presentado por los fiscales de varios estados ante la inminencia de que Defense Distributed pusiera en marcha lo que esta misma organización define en su web como “el inicio formal de la era de las armas descargables”.

Ocho estados demandaron al gobierno de Donald Trump por permitir que una empresa de Texas publique planos descargables para fabricar un arma con una impresora 3D, argumentando que este tipo de pistolas de plástico difíciles de controlar benefician a terroristas y delincuentes y son una amenaza para la seguridad pública.

A partir del miércoles 1 de agosto, la gente iba a poder descargar los planos de las armas e imprimirlos en máquinas especiales en tres dimensiones, pero el bloqueo de un juez federal impide que esto se pueda llevar a cabo.

La denuncia, presentada el lunes en Seattle, pide a un juez que bloquee el acuerdo alcanzado a finales de junio entre el gobierno federal y Defense Distributed, que permite que la empresa publique los planos en internet. Según las autoridades, 1,000 personas descargaron ya las indicaciones para rifles AR-15.

“Tengo una pregunta para el gobierno de Trump: ¿Por qué permiten que delincuentes peligrosos tengan fácil acceso a las armas?”, dijo el secretario de Justicia de Washington, el demócrata Bob Ferguson, en un comunicado el lunes.

“Estas armas descargables no están registradas y son muy difíciles de detectar, incluso con detectores de metales, y estarán al alcance de cualquier persona independientemente de su edad, estado psicológico o antecedentes penales”.

A la demanda de unieron los secretarios de Justicia de Massachusetts, Connecticut, Nueva Jersey, Pennsylvania, Oregon, Maryland, Nueva York y del Distrito de Columbia, también demócratas.

Por otra parte, responsables de Justicia de 21 estados pidieron el lunes al secretario de Estado, Mike Pompeo, y al secretario de Justicia, Jeff Sessions, la retirada del acuerdo con Defense Distributed apuntando que “crea un inminente riesgo para la seguridad pública”.

Los interesados pueden usar los planos para fabricar un arma de plástico utilizando una impresora 3D. Expertos de la industria armamentística expresaron sus dudas acerca de que los delincuentes vayan a tomarse tantas molestias dado que las impresoras son muy caras, las armas tienden a desintegrarse rápidamente y las tradicionales son más fáciles de conseguir.

Cody Wilson, fundador de Defense Distributed, publicó diseños para fabricar un arma con una impresora 3D por primera vez en 2013. Se descargaron alrededor de 100,000 veces hasta que el Departamento de Estado ordenó su retirada argumentando que violaban las leyes federales de exportación ya que algunos se habían consultado desde fuera del país.

El departamento revirtió su decisión a finales de junio, accediendo a permitir que Wilson publicase de nuevo los archivos, que volvieron a internet el viernes.

La empresa presentó su propia demanda en Texas el domingo, en la que dice estar siendo víctima de un “programa de intimidación y acoso por motivos ideológicos” que vulnera sus derechos contemplados en la Primera Enmienda.

Ocho estados demandaron al gobierno de Donald Trump por permitir que una empresa de Texas publique planos descargables para fabricar un arma con una impresora 3D, argumentando que este tipo de pistolas de plástico difíciles de controlar benefician a terroristas y delincuentes y son una amenaza para la seguridad pública.

La denuncia, presentada ayer en Seattle, pide a un juez que bloquee el acuerdo alcanzado a finales de junio entre el gobierno federal y Defense Distributed, que permite que la empresa publique los planos en internet. Según las autoridades, 1,000 personas descargaron ya las indicaciones para rifles AR-15.

Armado hasta los dientes: hay más armas que gente en EEUU

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Getty Images Las armas en 3D ya son una realidad y varios estados están tratando de frenar su venta en Estados Unidos.

“Tengo una pregunta para el gobierno de Trump: ¿Por qué permiten que delincuentes peligrosos tengan fácil acceso a las armas?”, dijo el secretario de Justicia de Washington, el demócrata Bob Ferguson, en un comunicado ayer.

“Estas armas descargables no están registradas y son muy difíciles de detectar, incluso con detectores de metales, y estarán al alcance de cualquier persona independientemente de su edad, estado psicológico o antecedentes penales”.

A la demanda de unieron los secretarios de Justicia de Massachusetts, Connecticut, Nueva Jersey, Pennsylvania, Oregon, Maryland, Nueva York y del Distrito de Columbia, también demócratas.

Por otra parte, responsables de Justicia de 21 estados pidieron el lunes al secretario de Estado, Mike Pompeo, y al secretario de Justicia, Jeff Sessions, la retirada del acuerdo con Defense Distributed apuntando que “crea un inminente riesgo para la seguridad pública”.

Los interesados pueden usar los planos para fabricar un arma de plástico utilizando una impresora 3D. Expertos de la industria armamentística expresaron sus dudas acerca de que los delincuentes vayan a tomarse tantas molestias dado que las impresoras son muy caras, las armas tienden a desintegrarse rápidamente y las tradicionales son más fáciles de conseguir.

Cody Wilson, fundador de Defense Distributed, publicó diseños para fabricar un arma con una impresora 3D por primera vez en 2013. Se descargaron alrededor de 100,000 veces hasta que el Departamento de Estado ordenó su retirada argumentando que violaban las leyes federales de exportación ya que algunos se habían consultado desde fuera del país.

El departamento revirtió su decisión a finales de junio, accediendo a permitir que Wilson publicase de nuevo los archivos, que volvieron a internet el viernes.

La empresa presentó su propia demanda en Texas el domingo, en la que dice estar siendo víctima de un “programa de intimidación y acoso por motivos ideológicos” que vulnera sus derechos contemplados en la Primera Enmienda.

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