Venecia, Aznavour y las riberas dominicanas


Por Hungría Vásquez Hernández.

HungriaNo puedo negar que no conozco la maravillosa ciudad de Venecia, ni tuve la suerte de conocer al gran cantautor Charles Aznavour, artista con una voz y cualidades excepcionales, con infinidad de temas grabados y sin grabar otros tantos, por lo que me quito el sombrero ante ese artista fenecido, que descanse en la paz del Señor, en la gloria celestial. Amén!

Pero, honestamente, ahora tengo que decir que me motivo a plasmar este comentario en la ocasión, empezando con la Ciudad de Venecia y el reciente fallecimiento de ese inigualable artista del mundo, precisamente porque correspondía a todos sus seguidores sin distinción de razas, credos y tampoco sectarios.

Sin mucho preámbulo, vamos a manifestarles a los dilectos lectores la motivación de plasmar dicho comentario, no necesariamente sucedió para poder ponderar el fallecimiento del afamado artista Charles Aznavour, ni tampoco de la ciudad de Venecia, ponderada mundialmente como una belleza de ensueño enclavada en aquel agraciado lugar, sino para desahogarme de algo que entró a mi cuerpo que no podría describirlo, porque fue al ver un video grabado con las canciones de Aznavour en la sin igual ciudad de Venecia.

Y la razón de eso fue que vi aquella encantadora ciudad de Venecia, tan bella y ordenada como ninguna, con una limpieza como Dios manda y sin proponérmelo me transporté al Rio Ozama y La Isabela en la República Dominicana y sin mentirle a los fieles amigos lectores que tuve temor de recibir un ataque al corazón, sentir miedo al pensar en la hipoteca de la Patria de Duarte, Sánchez y Mella y de todos los dominicanos, para que los corruptos se hagan multimillonarios dejando una enorme deuda que el pueblo tiene que pagar.

Sabiendo el país y el mundo en sentido general que la mayor cantidad de esos préstamos sin control, es para robustecer sus cuentas bancarias con las obras que construyen sobrevaluadas con millones y millones de dólares, euros y pesos dominicanos, como dicen por ahí, que precisamente hicieron con la robótica compañía Odebrecht, Punta Catalina, el Metro, los edificios escolares, además las falsas reparaciones de los hospitales, todas alteradas, para robarse el dinero del pueblo, como fue el caso del engaño con la mentirosa alfabetización y el de aquellos pobres que salieron de la pobreza, dónde estaban, qué les dieron y a donde están ahora.

Al contemplar la bien construida ciudad de Venecia, con esa elegancia sin igual, además, con tantas personas que viven a su alrededor haciendo negocios decentemente y organizados dentro del agua, en cambio los caudalosos ríos como son el Ozama y La Isabela en la Capital de la República Dominicana y otros tantos a nivel nacional, que son usados como letrinas para defecar y donde las viviendas todas están hechas de hojalata, tablas viejas y cartones son los aliados de los pobres que allí tienen su mejor apoyo sobreviviendo en aquellas moradas.

Nosotros creemos, señores lectores, que hoy más que nunca entendemos que esta gente que llegaron al poder en el 1996 de las manos del estadista Dr. Joaquín Balaguer, le contaminaron el cerebro con síndrome de tomar las cosas del Estado, que en este caso son la mayoría de los compañeros de infortunio, en forma tal que para ellos la corrupción es como mal necesario, y por eso se apropian de los bienes del pueblo que es igual que decir del fisco, con mayor proporción.

La verdad que, plasmando este humilde comentario, se me controló la conmoción que sentí en mi corazón. Que le pido a todos mis conciudadanos/as que se forme un equipo de consenso alrededor del Lic. Ramfis Domínguez Trujillo, un patriota que está eminentemente preparado y con condiciones excepcionales para dirigir nuestra Patria libre y soberana, quien es capaz de enfrentar la invasión haitiana, la corrupción, la impunidad y comenzar a pagar la deuda eterna, dividir los poderes y garantizarle al pueblo la seguridad ciudadana.

Porque para sacar a esa gente del poder tiene que ser con un candidato que pueda conceptualizar sin tener cola pisada, como dicen por ahí, con la capacidad y la intención de que el pueblo cambie en todos los aspectos y que los ciudadanos vivamos como Dios manda, con democracia pero cumpliendo la ley, como en los países desarrollados, que precisamente ahora están fusilando a todos los violadores, y con Ramfis en el poder podríamos ver un artista nuestro cantando sus canciones en la Ozama y La Isabela, como cantaba Charles Aznavour en la ciudad de Venecia y…punto

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