Sigue el pulseo

Mi Ventana Óptica
Por Alejandro Almánzar

Alejandro Almanzar alex15958@hotmail.com Twitter, @alexalma09

Alejandro Almanzar
alex15958@hotmail.com
Twitter, @alexalma09

La veda impuesta a productos dominicanos por Haití, es la continuación de una campaña perversa, por parte de las componendas foráneas que buscan a cualquier precio doblarnos el pulso a los hijos de Duarte, sobre la nacionalidad.

Estos planes encuentran base en un empresariado nacional, que no tiene otra patria, que su dinero, lo que nos obliga a estar despiertos 24/7, para que esos intereses no terminen llevándose los ideales Trinitarios.

Al fracasar en el intento de pasarnos a los haitianos como dominicanos, ahora apelan al Proyecto Binacional, la otra carta marcada que han sacado debajo de la manga, para dejarnos saber que no están dispuestos a renunciar a su fatídica maniobra.

Sin caer en el fanatismo patriótico, la sociedad debe continuar movilizándose, y exigiendo cuentas claras con relación a estos empresarios ambiciosos que se mueven en la sombra, juntos a los eternos conspiradores contra la dominicanidad.

Las trabas al comercio nacional sólo afecta intereses de quienes para nada les importa la nación dominicana, quienes recurrirán a cuantos métodos sean necesarios para ensanchar sus fortunas, sin importarles el futuro de la patria.

Pero la medida del presidente haitiano sólo perjudica a esa empobrecida nación, por la que terminará pagando un alto precio, pues por más sumisos que él crea a sus ciudadanos, el hambre los llevará a preferir morir de pies, antes que vivir de rodillas.

Una manada de leones hambrientos salta una valla, por alta que sea, para buscar comida, y la de Martelly no tiene tanta altura como para que esa población hambrienta no la brinque. Los haitianos saben, que este macabro plan tiene fines económicos que busca enriquecer a unos pocos.

Los productos dominicanos llevados por aire o mar, es para monopolizarlos y explotar aún más a los pobres, que es la mayoría del pueblo haitiano. Es por eso, que los hijos de Dessalines no tendrán escapatoria de su condición social, política y económica, mientras sus gobernantes sólo busquen explotarlos.

No es por otra causa que se han propuesto echar a los pobres de Haití, y endorsárnoslos como dominicanos, para saciar su sed de poder, manejando a una minoría que se conforma con migajas que caen del reinado corruptor.

Aliados a empresarios criollos, siguen pulseándonos para que los intereses económicos pongan de rodilla al Estado dominicano, mediante el chantaje. Donde el contrabando por esa frontera sólo enriquece a un grupito de ambos lados.

Por eso se siguen levantando voces del empresariado nuestro, pidiendo se dialogue con Haití, a pesar de saber como nadie, que esto de nada sirve, pues es un conglomerado que nunca cumple nada, y recurrir a La OMC es otra pérdida de tiempo.

Ellos saben que con los haitianos no hay forma de establecer nada en concreto, por lo que no emitirán ninguna condena en su contra, y si lo hicieran, de nada sirve tampoco. El Estado dominicano es el único que le reconoce categoría de país a un territorio poblado por quienes no hacen honor al orden, respeto, ni a normas establecidas.

Es inaplazable el proyecto de sellar la frontera con la construcción de un muro. Ya no hay un solo quisqueyano envuelto en la duda sobre la trama que se encuba en el cerebro de nuestros enemigos de adentro y de afuera.

alex15958@hotmail.com
Twitter, @alexalma09

Deja un comentario
Anuncios
Compartir

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: