Francisco Soler 1

Primarias con Padrones abiertos o cerrados.


Por: Francisco Soler.

El tema de llevar a cabo unas primarias abiertas o cerradas para elegir los candidatos internos de cada partido político, está muy candente en las redes sociales y discutiéndose ardientemente entre los militantes de dichos partidos, especialmente entre los militantes del partido en el poder   (PLD).

Para seleccionar sus candidatos Presidenciales, Congresionales, y Municipales, los partidos políticos deberían ponerse de acuerdo acerca de la adopción de uno de estos dos métodos ya mencionados, y por ende, pasarle la antorcha a la Junta Central Electoral para que esta sea el árbitro entre los partidos.

Algunos analistas políticos, con muchas sapiensas en la materia y con mucha propiedad, señalan que los listados o registros de los votantes de los partidos políticos son aprobados y organizados por el Presidente del partido, su Secretario General y por la parte técnica de las direcciones de Organización y Electoral.

Dicen además que esta práctica se hace desde los diferentes municipios hasta concluir en un registro nacional.  En este mismo sentido, han observado en sus experiencias partidaria acumuladas, que “cuando un Presidente, Secretario General, o Secretario de Organización y electoral están apoyando a un candidato a una determinada posición electiva, utilizan su poder o influencia para hacer constar en el registro oficial de electores o padrón cerrado, a la mayoría de los que apoyan sus candidatos de preferencia, al mismo tiempo de excluir o dislocar a sus contrarios.” Del mismo modo se señala que, esta práctica es muy utilizada por los partidos, y que se da más grave cuando las candidaturas son a nivel local, en donde la gente se conocen más, y que hay familias enteras que han sido excluidas o dislocadas del padrón, con el objetivo de neutralizar el contrario y favorecer a un aspirante de su interés.

Entre los que defienden esta tesis del padrón abierto, afirman que hay un consenso entre los partidos “de que no hay árbitros confiables para organizar las primarias” “ y que por eso se plantea que sean organizadas por la Junta Central Electoral (JCE)”, a la vez que concluyen en que “no se debe confiar la elaboración del padrón o listado de votantes de una convención a autoridades partidarias, las cuales no garantizan la organización de los votantes y el conteo de los votos”.  Afirmando así que es a las militancias de los partidos y al pueblo en general que le conviene el padrón abierto, y que la razón es porque este método reduce considerablemente la posibilidad de que no haya exclusión ni dislocamiento de votantes.

Mientras que por otro lado, los defensores de la tesis de que las primarias deben ser cerradas, esgrimen que “si las mismas se llevan con un padrón abierto, los partidos perderían su integridad democratica y su autonomía”, y que los Estatutos de los partidos no tendrían razón de ser al momento que la Junta Central Electoral tome el timón de organizar el listado de registro de los votantes a nivel nacional (donde aparecerían los votantes internos de los partidos y los externos que no tienen afiliación partidaria); y que someter a los votantes a elegir un candidato interno para después, en una segunda elecciones generales tener que ratificar ese candidato, se vería como una especie de fastidio, al cual el votante no está acostumbrado.

Señalando así que tambien existe el riesgo de infectar la imagen disciplinaria orgánica del partido, que como el PLD rige y organiza su militancia usando métodos de organización que internamente mantienen la dinámica de su partido saludable.   De esta manera, algunos sectores peledeistas defienden la estructura interna de su partido, ya que este es un partido, que al bien decir, se regía con métodos y con disciplina diferente a los demás partidos del ámbito nacional, que dicho sea de paso, no usan los mismos métodos del PLD para organizar su militancia.

El PLD, en sus inicios, fue un partido de organismos, lo que quiere decir que un miembro del PLD todo lo podía dentro de su organismo, pero nada podía hacer fuera del mismo. De aquí es que este sector del PLD entiende que las primarias Cerradas le favorece más que las abiertas.

Pues es verdad, después que el PLD ha llegado al poder del Estado, esa iniciativa de origen se ha perdido en el tiempo, producto del grupismo.  Sin embargo, allí quedan hombres y mujeres que mantienen en vivo los métodos disciplinarios que fueron creados por el líder que le dio origen al PLD, y esos hombres y mujeres, fiel a esos principios de Don Juan, son apegados a ellos, pues los defienden y los reclaman al momento de unificar criterio en cualquier circunstancia.

Pues hemos visto que  en elecciones generales, el PLD ha sabido unificarse para lograr el triunfo electoral, gracias a ese criterio disciplinario de que “a la decisión de la mayoría, la minoría tiene que someterse”, y a eso es que se le llama Centralismo Democrático en el Partido de la Liberación Dominicana, principio que se ha perdido en las elecciones internas del partido para elegir sus candidatos en los diferentes organismos del partido, tal como al Comité Central.

Viendo estas dos posiciones encontradas, en nuestra reflexión podemos decir en primer lugar, que nuestro interés es de que se identifique la mejor propuesta poniendo el oído en el corazón del pueblo, que siempre ha luchado para que en unas elecciones generales, su voto sea respetado en las Urnas; y en segundo lugar, que esa propuesta vaya en beneficio del fortalecimiento de la democracia y el buen desenvolvimiento interno de las militancias de los partidos políticos.  Así, se le permitiría a ese pueblo, votar libre y democráticamente por el candidato de su preferencia y no por el aspirante o candidato que les quieran imponer los grupos mal intencionados y corruptos que se forman en los partidos.  Debemos rechazar la práctica que históricamente ha convertido algunos procesos Electorales “en mataderos electorales”.

Enfoco este tema como de ser de un interés nacional, no de un partido en particular, tal como lo han querido ver muchos de mis companeros.  Entiendo que la Ley de partidos políticos tiene un objetivo, y es el de que haya un árbitro que controle el accionar desmedido y controversial de los partidos, pues quien podría ser mejor valorado para ser árbitro entre los partidos, que no lo sea un Organismo Oficial del propio Estado como la Junta Central Electoral? Más que el Presidente de dicha Junta, se supone sea imparcial,  y quien a su vez debe someter a los demás funcionarios de dicha junta, a la imparcialidad, pues no debiéramos ver este tema de abierto o cerrado como

El autor es Dirigente Medio del PLD en Nueva York.

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