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Alejandro Almanzar

Mi Ventana Óptica Casarse con la gloria

Por: Alejandro Almánzar

Los extranjeros dirán, que La República Dominicana no pasa de ser el proyecto de nación, concebido utópicamente por Duarte, a pesar de acercarnos a dos siglos de convertirnos en país. Y tienen razón, pues es insólito, que a estas alturas, tengamos dudas sobre una Soberanía, conquistada y reconquistada con tanta gallardía.

Quizás sea el precio pagado, por permitir que al forjador de la dominicanidad y a su familia se les arrebataran los derechos de consolidarnos como nación Libre, Independiente y Soberana. Como morderán el polvo de la humillación, quienes permitan que esa percepción provoque un desenlace fatal, por no establecer reglas claras ante quienes intentan trazarnos normas desde afuera.

Como nada pasa sin dejar huellas, esa historia que debería avergonzarnos, nos pudiera estar pasando facturas, sobre todo, por abrirles paso a una clase política ambiciosa y perversa, que juega con candela, aun cuando pudiera quemarse.

Muchos piensan ya lo peor pasó con relación a Haití, pero pudieran despertar con pesadilla, al encontrarse con que esto apenas comienza, pues no son niños de tetas los que están detrás de ese plan, denunciado hace más de medio siglo por figuras como Balaguer, quien teniendo el poder, tampoco tomó los correctivos.

Prefirió jugar a la politiquería, mientras dejaba la frontera como botín, para que militares y políticos se hicieran ricos, con el tráfico de indocumentados y lo ilegal que pasa por ahí. Duarte y Los Trinitarios deben sentirse asqueados de una claque política que sólo le interesa el poder para ascender socialmente, sin importar medios para alcanzarlo.

Sumado esto al empresariado que para llenar sus arcas no le importa para nada el sacrificio de nuestros héroes, prefiriendo llenar el país de una inmigración problemática, negándole el derecho al nativo a ganarse el pan en su propia tierra.

Para esto usan los medios de comunicación para que sirvan de andamiaje a su perversidad, por eso, a diario estos anuncian apresamientos y deportaciones de ilegales haitianos, para apaciguar la preocupación de la gente que alarmada ve, cómo se llena el país de una inmigración con propósitos malsanos.

En esa frontera se manejan intereses muy poderosos y espurios, incluyendo el tráfico de drogas, de armas y trata de personas, que ningún gobierno dominicano se ha atrevido a enfrentarlo, cerrando esos puntos vulnerables para regular la frontera.

Las Fuerzas Armadas siendo garantes de la Soberanía, sus oficiales son los primeros en corromperse en la frontera, entrando ilegales, y parturientas que nos dejan los hijos abandonados, por lo que alguien deberá casarse con la gloria, deteniendo eso.

Y la única solución es la construcción de un muro que cierre estos puntos de accesos, y si el problema es de costo, Ramiro Matos, ha propuesto una solución sencilla, cerrarlos con alambre de trinchera, y dejar militares para evitar sea cortado.

Posiblemente Los Trinitarios no estén conscientes en manos de quienes han dejado su legado, pues la mayor debilidad de una nación es la fragilidad institucional, y con cada gobernante, lo único que hemos conseguido es precisamente eso, debilitar las instituciones, para satisfacer apetencias personales.

Por eso, a los dirigentes del PLD les preocupa más cualquier chisme de los bandos que se diputan el control del Partido y el liderazgo nacional, que la creciente invasión de haitianos, que luce fuera de control.

alex15958@hotmail.com

Twitter, @alexalma09

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