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Mi Ventana Óptica ¿A quién culpamos?


Por Alejandro Almánzar

Resulta difícil, encontrar los culpables de los males padecidos por las sociedades, sin importar el grado de desarrollo que digan tener, porque detrás de esas gigantes y llamativas vitrinas se esconden enormes desigualdades.

 

Es uno de los fenómenos que complican la labor del periodista, que asume el rol de “Comunicador Social”, eso que nos obliga a cargar problemas ajenos, como si fueran nuestros, incluso, de gente, cultura y sociedades que ni conocemos.

 

Por eso, cuando ocurren sucesos dolorosos, si bien es cierto que el sicariato periodístico busca cebarse con el dolor ajeno, quienes están conscientes de su deber de informar, se desvelan buscando desentrañar sus causas.

 

Por ejemplo, si la pandilla los “Trinitarios” operara en territorio dominicano, diríamos “es falta de oportunidades”, pero resulta, que estos accionan en naciones desarrolladas, donde esos muchachos pueden escalar tan alto, como se lo propongan.

 

Ahora no sabemos, si culpar a las familias por el derrotero criminal de sus hijos, como tampoco a las autoridades, porque en el caso de New York, la mayor preocupación de los funcionarios es la seguridad, tranquilidad y paz del ciudadano.

 

En el caso que nos mueve a este trabajo, relacionado con el asesinato de Lesandro Guzmán, en El Bronx, NY, donde hay tres segmentos desconcertados, la comunidad, y las dos familias afectadas, una por su muerto, y las otras por sus presos.

 

Buscar culpables por un asesinato tan desproporcionado como este, es tarea complicada. Aunque unos culpan a la autoridad municipal, policial, judicial y estatal, pero realmente ¿Son estos los verdaderos y únicos culpables?

 

¿Quiénes son esos jóvenes pandilleros? ¿Muchachos desamparados? ¿Dónde estaban los padres de Junior, que les permitieron salir casi a la media noche de su apartamento, a encontrarse con una muerte tan brutal? ¿No tenía tutores?

 

¿Puede el Estado designar un policía a cada ciudadano? ¿Quién falló? ¿El Estado, la familia de los pandilleros, o la del menor? ¿Quién realmente es culpable de que los políticos en la oposición sean “serios”, y se conviertan en ladrones en el cargo?

 

¿Es culpable el cura que viola a niños y mujeres bajo su pastoreo? ¿Nace este pedófilo, o el Celibato lo convierte como tal? Estas interrogantes no tienen pocas respuestas, pero lo dificultoso es llegar a la verdad que nos libera, como diría Jesús.

 

Somos parte de una generación, donde los “valores” de aquel entonces fueron inculcados dictatoríamente, en lugar de pedagógicamente, en que el individuo fuera concienzado sobre buenas prendas morales, pero quienes nos suministraban esa cartilla de “Moral y Cívica” no dieron el mejor ejemplo de cívica, ni de moral.

 

Ejemplo, nuestras ciudades se inundan de cualquier aguacero, pero el ciudadano no es consciente, de que lanzar basuras a las calles tapa los filtrantes, y tampoco los Ayuntamientos recogen los desperdicios para que los munícipes colaboren.

 

Existe un Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, pero esa Ley 64-00 es tímida para aplicar sanciones a los violadores, si este ministerio cumpliera con su rol, nadie improvisaría vertederos en cualquier lugar sin recibir el peso de la Ley. 

El consumo de drogas crece como Verdolaga, creando un desquiciamiento social, ya hijos y nietos maltratan a sus viejitos, y eso debe estar relacionado con esto. Pero, ¿A quién culpamos de políticos corruptos, de pandilleros, sicarios y esa violencia?

alex15958@hotmail.com

Twitter, @alexalma09

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