Las “comisiones” de la comisión

Carlos Benoit

Por Carlos Benoit (especial para Primera Plana N. Y.).- Sobre las implicaciones que el continental escándalo provocado por el descubrimiento del más grande entramado de operaciones de la mafia en Latinoamérica y posterior accionar judicial que ha conllevado en todos los países involucrados menos en República Dominicana no hay nada que decir como introducción. El llamado “Caso Odebrecht” ya es el protagonista de todas las publicaciones de prensa en todo el Planeta y ha de convertirse en un tema que no escapará jamás de los libros de historia moderna que habrán de escribirse y ha de servir como referente por tiempo incalculable. Es un caso para ir directo al grano.

Por tal motivo se nos ocurre preguntarnos y pedir que los sectores incidentes en la opinión pública y el manejo de las finanzas del Estado se pregunten formalmente sobre las operaciones de la llamada “Comisión de Notables” nombrada por el presidente de República Dominicana Danilo Medina para “evaluar” la licitación y adjudicación de la megamillonaria obra de instalación de una contaminante planta generadora de energía eléctrica a carbón en Punta Catalina, costa Sur del país.

El proyecto de Punta Catalina lleva cuatro años drenando las finanzas de nuestro país y ha provocado distorsiones en la economía dominicana, sin que los actores llamados oficialmente a velar por la sanidad económica hayan querido “darse por enterados” de las desviaciones fiscales que han puesto en juego incluso el equilibrio de la balanza de pagos y los compromisos financieros nuestros como nación. No es un secreto que el endeudamiento desmedido al cual nos han sometido deportivamente los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) han llevado el compromiso del Producto Interno Bruto (PIB) a niveles tales que han sido necesarias mas de una advertencia de alerta por parte de organismos financieros internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), del mismo modo que alertas expuestas por los grandes ejes de poder económico nacionales.

Recordamos que el pasado día 10 del mes de enero del presente año 2017, como producto de las presiones insostenibles que desde el pueblo, la oposición y desde la opinión pública y política internacional viene recibiendo el actual gobierno de Danilo Medina se vio en la necesidad de nombrar una comisión investigadora por medio del Decreto 6-17, la cual es encabezada por el empresario y sacerdote Agripino Núñez Collado.

Las primeras reacciones en torno a dicha comisión fueron de sorpresa y matizadas por el escándalo provocado por el mismo Núñez Collado, al tener que renunciar públicamente a su puesto en el consejo administrativo de la poderosa empresa Grupo Estrella, donde él posee un jugoso porcentaje de las acciones financieras, al ser esta una de las empresas implicadas en el escándalo de operaciones mafiosas de Odebrecht, por medio de su jugoso contrato para la construcción de la central eléctrica Punta Catalina.

Conociendo el fatídico y comprometedor historial que ha rodeado en el mundo todo lo referente a la llamada Operación Lava Jato y las acciones ilícitas de Odebrecht en todo aquello que ha tocado se nos ocurren algunos sencillos cuestionamientos que consideramos es muy saludable y prudente aclarar, para que el caso Odebrecht-Punta Catalina en lugar de verse esclarecido no siga siendo caldo de cultivo para suspicacias.

¿Se ha preguntado alguien a qué esquema organizativo o agenda responden las operaciones de la Comisión Evaluadora del Proyecto Punta Catalina?

¿Ha presentado dicha comisión un plan organizado de trabajo o simplemente es otro eje de acción dilatoria de los involucrados en dicho fraude para ganar tiempo en espera de un milagro que no los implique y lleve a la cárcel?

¿Se conoce el monto del costo para el Estado del nombramiento y composición de la citada comisión?

¿En caso de no ser “un servicio sano y gratuito” a la Nación por parte de esos notables caballeros (todos millonarios, por causalidad) quien y en base a qué mecanismo y presupuesto está asignando las partidas económicas para las operaciones del grupo?

¿Qué método se usó para elegir la firma consultora que ha de evaluar la licitación de dicha obra adjudicada a Odebrecht de manera más que dudosa, acaso fue de grado a grado o por licitación y cuanto ha de costar?

¿Se pregunta algún individuo por qué la empresa consultora contratada tuvo tanta suerte entre miles de firmas y que casualmente esa misma haya laborado como asesora de Odebrecht durante nada menos que seis años?

¿Cuánto han de costarle a República Dominicana los servicios de dicha firma consultora y quien decide de donde salen dichos fondos y audita a dónde llegan y cómo llegan?

¿Podría darse el caso (dejando siempre el debido espacio a la duda) de que la conformación por Decreto de dicha comisión sea otro gasto medalaganario agregado al ya de por sí costoso escándalo de Odebrecht-Punta Catalina?

¿Recuerda alguien que tal comisión fue nombrada el pasado 10 de enero, por lo que ya cumplió más de dos meses?

¿Podría la Cámara de Diputados interpelar en el ínterin a dicha Comisión de Notables para que rindan un informe preliminar de sus avances y den una fecha aproximada de la culminación de sus indagatorias? Que de paso informen cuanto se ha gastado en ellos hasta la fecha, qué se ha encontrado hasta el momento y el pueblo conozca sobre ello.

¿Por qué la comisión solo fue instruida para investigar específicamente la licitación y adjudicación a Odebrecht del contrato para construcción de la central eléctrica de Punta Catalina y no se incluyó una investigación completa de todo lo relacionado a las operaciones y otros contratos de dicha empresa de la mafia brasileña, que involucran incontables millones de pesos del pueblo dominicano?

Como estamos en período escolar y no queremos extendernos mucho más en el asunto –por ahora- vamos a dejar estas sencillas preguntas de tarea.

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