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Imponiendo su propia Ley

Mi Ventana Óptica

Alejandro Almanzar

Por Alejandro Almánzar

Las sociedades civilizadas establecieron el factor Ley, para asegurar el orden, la justicia y la convivencia social, el problema está, cuando los responsables de aplicarla rehúyen a sus obligaciones y no la hacen cumplir.

Eso explica, lo ocurrido en el kilometro 9 de la Autopista Duarte la semana pasada, donde un oficial del Ejército mató a un ciudadano, que ante la falta de Ley, decidió aplicar la suya, violando derechos de otros.

Este, fungiendo como “control” de rutas, supuestamente, machete en mano intentó bajarle unos “pasajeros” de su vehículo, viéndose obligado el oficial a usar su arma de reglamento para evitar ser agredido.

De todo esto, lo más peligroso es que la sociedad comienza a ver como normal que las personas tomen las leyes y la justicia por cuenta propia, para protegerse de desaprensivos, que intentan colocarse por encima de la legalidad.

Nada entonces sorprende, que ladrones sean linchados, porque los ciudadanos saben, que si se lo entregan a la policía, más dura el uniformado para llegar a su casa, que el delincuente volver a sus andanzas.

Vimos, como grupos enfurecidos les echaron gasolina a dos atracadores vivos y les pegaron fuego en la capital dominicana; rechazamos estas macabras acciones, pero lamentablemente, es la Justicia la responsable de eso.

Por ese camino, sólo iremos al caos, y al trastorno social, donde la vida de ninguna persona estará garantizada. Pero ay, de aquel, que tuvo ojos para ver y no vio, oídos para oír, y no oyó, porque después verá y oirá lo que jamás hubiese deseado ver y oír.

Los choferes violan derechos consagrados en nuestra Constitución a la gente, y nadie toma la decisión de pararlos. Por eso, el ciudadano no tiene más que defenderse de quienes machetes y bates en mano dictan sus propias leyes en el transito.

Conocemos de incidentes, donde una persona ha perdido la vida, por detenerse en las proximidades de donde los dueños del país tienen sus madrigueras a desmontar algún familiar, o vecino, a quien le hicieron el favor de transportar.

Un hecho de esa naturaleza, acabó con la vida de un militar en la carretera Mella, donde delincuentes del volante le quitaron la vida a batazos y tiros, porque lo confundieron con un chofer “pirata”, al detenerse a dejar a alguien familiar.

Esto demuestra, el grado de inseguridad en que han sumido al país nuestros gobernantes, dejando las leyes y el orden a merced de cualquier inescrupuloso. Crean Ministerios, nadie sabe para qué, pues cuando los Ayuntamientos controlaban el transporte nunca se dieron hechos tan dolorosos.

Está vivo y perdurará por siempre, la imagen que circuló en las redes sociales de un sujeto del volante lanzando a un pobre anciano desde el interior de un autobús, como si se hubiese tratado de arrojar un objeto cualquiera.

En otra circunstancia, lo sucedido en el Kilometro 9 hubiese despertado la indignación de la sociedad contra el militar, pero ante el comportamiento grosero de grupos choferiles, el país hasta justifica su accionar para defenderse.

La falta de autoridad, y aplicación de justicia está condicionando a las personas para que asuman esto como normal, porque los delincuentes en abierto desafío al orden, intentan imponer su propia Ley, lo que nadie les permitirá de buena gana.

alex15958@hotmail.com

Twitter, @alxalma09

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