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Hijos putativos de Duarte

Mi Ventana Óptica

Nada sustentado en mentiras perdura, es como una casa construida en la arena, cualquier ola la derriba, todo el mundo puede ser engañado al mismo tiempo, pero no todo el tiempo”, (Abraham Lincoln), por eso, la campaña haitiana se cae sola.

Para mantener una mentira, hay que inventarse mil mentiras más, y al parecer, el gobierno haitiano y sus conmilitones agotaron su capacidad de mentir. El periodista haitiano, Alexander Gálvez, denunció que esos grupos buscan estrangular al país.

Y el ex embajador, doctor, Daniel Supplice, prefirió sacrificar su cargo, en honor a la verdad, reconociendo la solidaridad del dominicano hacia sus nacionales. Recordándoles, que a diario, hospitales nuestros acogen cientos de parturientas haitianas, las universidades y escuelas a miles de haitianos gratuitamente.

El gobierno haitiano y la comunidad internacional se aprovecharon del terremoto, y de nuestra fama de hombres y mujeres solidarios, para invadirnos con inmigrantes ilegales, que luego convertirían en hijos putativos de Duarte.

También llenaron las maternidades de parturientas con el malsano propósito de adjudicarle más hijos adoptivos al patricio. Pero cuando su infamia encuentra el rechazo de la gente que en Haití cree en la dignidad y el decoro, Martelly cambia el discurso, llamando a tolerancia cero contra la corrupción.

Como si se olvidara que el magistrado que intentó investigar la corrupción suya y su familia, apareció envenenado, un claro crimen de Estado. No puede justificar, que mientras los haitianos huyen de la miseria, su fortuna se incrementa.

Tampoco demostrar, en qué ha invertido los recursos obtenidos para ayudar a las víctimas del terremoto, quienes en la actualidad están en peores condiciones como las encontró, donde como dijera el ex embajador, en 211 años no han sido capaz ni de proveerles documentos de identidad a sus ciudadanos.

Pero esto no es obra del azar, se trata de un plan bien concebido, para ver cómo nos obligan a asumir el 88% de esa empobrecida nación, de ahí su encarnizada campaña de insultos hacia nuestra nación. La única tabla de salvación es la diferencia entre ambas poblaciones en cuanto idioma y cultura.

También, que en República Dominicana aunque con deficiencia, tenemos un Registro Civil, de lo contrario, Haití y sus socios de la conspiración se hubiesen salido con la suya. Como los ingratos no tienen memoria, perdemos el tiempo recordándoles que el perro que muerde la mano de su amo, muere de hambre.

Si Haití no le agradece a una nación que se ha quitado la comida de la boca para dársela a ellos, el mundo que lograron confundir con mentiras pronto le dará la espalda. Quizás por eso, países del CARICOM no los aceptan ni de visita en sus territorios.

Quienes nunca nos mudaremos de esta parte de la Isla somos los hijos genuinos de Duarte, de vida en vida iremos, y aquí volveremos. Solidarios, porque es nuestra idiosincrasia, pero desconfiados de un vecino malagradecido y perverso.

Ah, torturadores son, quienes les ponen un collar de fuego a quienes reclaman reivindicaciones. Esos que les botan productos adquiridos en Dajabón si no pagan peajes. Los que se roban el dinero recaudado en nombre de su pobreza. Quienes los mantienen apátridas en su propia tierra. Los que los empujan a buscar otra nacionalidad a la mala.

alex15958@hotmail.com

Twitter, @alexalma09

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