Tps Hondurenos
La comunidad hondureña se desplazó a Washington para pedir a líderes políticos su apoyo en la ampliación del TPS.

Llega la hora cero para 41,000 hondureños inscritos en TPS, su futuro es incierto en EE.UU.


WASHINGTON.-Este viernes se vence el plazo para que el gobierno de Donald Trump finalmente diga si prorroga o cancela el Estatus de Protección Temporal (TPS) de Honduras, que protege de la deportación a unos 56,000 inmigrantes indocumentados desde principios de 1999.

“Tenemos la esperanza de que nos darán una nueva prórroga”, dice a Univision Noticias Francisco Portillo, director ejecutivo de la Organización Hondureña Francisco Morazán en Miami, Florida. “Pero existe mucho temor en la comunidad, porque no sabemos qué decidirá la Casa Blanca sobre nuestro futuro”.

El 6 de noviembre del año pasado, 60 días antes del vencimiento de la última prorroga, el gobierno de Donald Trump anunció una extensión automática de seis meses del amparo mientras revisaba documentación adicional enviada por el gobierno hondureño.

El plazo vence el 6 de julio, pero por ley el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) debe notificar 60 días antes del vencimiento si lo cancela o concede una nueva extensión y por cuánto tiempo.

“Como le dije, tenemos la esperanza. En todo este tiempo nos hemos reunido con congresistas para que nos ayuden, que legislen por nosotros todos los tepesianos, y aprueben una ley para que recibamos la residencia permanente. Pensamos que lo vamos a conseguir, incluso si el gobierno ya no lo extiende, pero nos de un plazo adicional de 12 o 18 meses”, dice Portillo.

El TPS de Honduras fue otorgado junto con el de Nicaragua el 5 de enero de 1999 por el presidente Bill Clinton como parte de una respuesta humanitaria de Washington tras el paso del huracán Mitch por Centroamérica, a finales de octubre de 1998. Desde entonces había sido renovado más de una docena de veces.

El programa de Nicaragua, que protege de la deportación a unos 2,500 indocumentados, fue cancelado y los beneficiarios recibieron una última extensión por 12 meses, hasta el 5 de enero de 2019.

 Plan B

Algunos hondureños, preocupados después por las cancelaciones de los TPS de Nicaragua, El Salvador y Haití, se preparan para el peor escenario con un plan B, pero otros aguardan con oraciones y súplicas para que ocurra un milagro: “Que Dios le toque el corazón a Donald Trump y no cancele el TPS”, dice Orlando López, un activista hondureño que lleva 19 años en Estados Unidos.

”Estamos con el temor de que no lo van a renovar. Claro que hay miedo, cómo no lo vamos a tener. ¿Y qué va a suceder si no lo hace?”, se pregunta nuevamente, como en noviembre.

López dice que la comunidad hondureña se encuentra “temerosa” y “preocupada” por el futuro inmediato del TPS. “Nuestras vidas están hechas aquí, tenemos estabilidad. Y (el TPS) era temporal, entonces ¿por qué tardaron tanto tiempo para tomar acción y despachar a la gente de regreso?”, se pregunta.

“Imagínese, llevo 19 años aquí. La verdad es que uno siempre busca la vía legal, y la fe y el agradecimiento por el trabajo que uno desempeña. Muchos, la inmensa mayoría de nosotros, no tiene récord criminal, estamos limpios, y en estas dos décadas nuestra esperanza era que nos dieran la residencia legal permanente”, dice el activista.

“Solo le digo que si Trump nos quita el TPS, formaría un caos en Honduras. Cuando vean que ya no les podemos enviar dinero desde aquí, tomarán sus cosas y se vendrán para acá. Eso es lo que va a suceder”, dice.

 Historia del TPS de Honduras y Nicaragua

La última prórroga del TPS de Honduras y Nicaragua fue concedida en mayo de 2016 por el entonces secretario del DHS, Jeh Johnson. La extensión quedó efectiva entre el 6 de julio de 2016 y el 5 de enero de 2018. El período de inscripción permaneció abierto durante 60 días.

Las renovaciones del amparo permiten a los beneficiarios del programa solicitar un nuevo permiso de trabajo (autorización de empleo, EAD), que vence el mismo día de la última prórroga.

El documento permite, además, tramitar una licencia de manejar válida por la misma fecha del amparo de la deportación.

En noviembre del año pasado, el mismo día que Trump canceló el TPS de Nicaragua, la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS), dijo que no existe ninguna garantía de que el gobierno no utilice los datos de los inmigrantes protegidos de la deportación para expulsarlos de Estados Unidos si se cancela el beneficio.

Los datos de indocumentados amparados por un Estatus de Protección Temporal (TPS) del servicio de inmigración de Estados Unidos son compartidos con la oficina encargada de las deportaciones, aseguró en esa oportunidad a Univision Noticias la agencia federal.

 

“Si Trump nos quita el TPS, formaría un caos en Honduras”, dice inmigrante que lleva 19 años en EEUU

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