Foto: Felipa Delacruz

La Patrulla Fronteriza detiene a una niña tras ser operada en un hospital en Texas


EE.UU.-Rosamaría Hernández tiene 10 años y, según su familia, sufre parálisis cerebral. Llegó a Estados Unidos de forma ilegal cuando era una bebé. En la mañana del martes, la Patrulla Fronteriza detuvo la ambulancia en la que era trasladada a Corpus Christi (Texas) para ser operada de vesícula en el hospital infantil Driscoll.

Viajaba con ella su prima, Aurora Cantu, que es ciudadana estadounidense. Los agentes permitieron que el vehículo continuara la marcha desde el punto de control donde había sido detenido, pero lo siguieron hasta el centro médico. Ahora esperan a que la niña reciba el alta médica para deportarla.

“En el momento de cruzar el check point, nos dijeron que no podía pasar porque no tenía papeles”, ha explicado Cantu en un vídeo publicado en su página de Facebook. “Yo pensé que podíamos pasarla con los papeles del hospital”, añade. Cantú explica que, tras interrogarla, la permitieron continuar pero la siguieron hasta el centro médico. “Y desde ese momento, aquí están, en el hospital, esperando a que sea dada de alta para poderla procesar, así me dijeron en el check point. Que, terminado todo, la iban a deportar”, prosigue, con la voz entrecortada.

La Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras ha explicado a Noticias Telemundo: “Dos individuos, una joven y su prima adulta, se aproximaron a la línea principal de inspección del punto de control de la autopista 59 en Freer, al este de Laredo (Texas). Una inspección de inmigración a ambos individuos reveló que la joven estaba ilegalmente en Estados Unidos.

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Su prima es ciudadana estadounidense. Dado la afección médica de la joven, los agentes la escoltaron a ella y a su prima hasta el hospital de Corpus Christi donde podría recibir el cuidado apropiado. De acuerdo a las leyes migratorias estadounidenses, una vez que reciba el alta, será procesada de la forma correspondiente”.

La madre de la menor, Felipa Delacruz, de 39 años, se encuentra en casa de un familiar en Laredo, escondida también para evitar ser detenida junto a su hija. El doctor que trata a la menor en Laredo sólo podía operarla en el hospital de Corpus Christi, de forma que Delacruz dio un permiso notarial a Cantú para que se hiciera cargo de ella, puesto que es ciudadana estadounidense. “No puedo estar con ella porque la quieren llevar a un centro de detención”, ha explicado, llorando, a Noticias Telemundo. “No sé ni cómo la van a tratar, recién operada”, ha añadido la mujer entre lágrimas.

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