Taponamiento en el consulado

Contribuyentes en el salón principal

Contribuyentes en el salón principal

Por Luis Alfredo Collado.-En el Consulado General de la República Dominicana en Nueva York, hay un taponamiento diario que le está causando serios dolores de cabeza a mucha gente. Nuevas reglas vigentes desde agosto del 2014 afectan la fluidez en la entrega de pasaportes. Antes los interesados podían obtenerlos el mismo día pero ahora la espera se prolonga hasta 7 días después de la solicitud.

La aparente razón de la demora conforme a lo que explica el consulado se debe en parte al cumplimiento del procedimiento establecido por la Dirección General de Pasaportes, que incluye acta de nacimiento legalizada, la nueva cédula, captura fotográfica, entrevista al interesado por un oficial consular, validación de documentos presentados, prueba de dirección, registro de huellas, captura de firma, digitación y escaneo de documentación, validación y aprobación de la Dirección General de Pasaportes, asignación de libreta, impresión, plastificación, control de calidad, entrega y verificación del solicitante.

De todo esto lo que está ocasionando mayores inconvenientes, según consideran personas que han cuestionado esta situación, es el requerimiento del acta de nacimiento con vigencia de seis meses o menos y la nueva cédula. La congestión de la sala y los pasillos es por las nuevas reglas y el volumen de personas que por lo regular viajan en esta temporada.

Contribuyentes en los pasillos

Contribuyentes en los pasillos

El valor de la renovación antes era de $105 dólares para entrega en tres días, ahora cuesta $135 para recibirlo de 1 a 7 días. Esto perjudica al contribuyente en espera y costo. En otro tiempo eran $135 para entrega el mismo día.

El Consulado no respondió satisfactoriamente a nuestra pregunta sobre la cantidad de dinero que genera esa oficina por concepto de pasaportes; se limitó a responder que “depende del número de pasaportes emitidos, lo cual varía de acuerdo a la demanda del servicio”.

Sobre la autorización del documento de viaje que ahora debe aprobar la Dirección General de Pasaportes, indicaron que esto se debe a la inclusión del Consulado General de la República Dominicana en Nueva York, en el “sistema Centralizado de gestión consular e impresión de Pasaportes” y que la Dirección General de Pasaportes, es la única autoridad competente para aprobar la emisión del documento, en cumplimiento de la ley con organismos internacionales.

Hasta aquí lo entendí perfectamente, pero quienes no lo entienden son los contribuyentes que a diario abarrotan el 4to. piso del 1501 de Broadway. La sala se llena a toda capacidad y los pasillos se congestionan con gente sentada y parada o como pueda para esperar resolver sus inconvenientes.

Esto antes no sucedía. “Aquí hay que venir de pasadía, si es que uno tiene suerte, y eso que ahora está más flojo, mi esposa tuvo que venir dos días seguidos para poder renovar el pasaporte, le exigieron la cédula nueva y era por número que la daban”. Nos dijo un hombre que se identificó con el nombre de Rómulo.

Parece que mucha gente en el inmueble ya está causando preocupación, y versiones no confirmadas indican que la seguridad del edificio se ha quejado por los ruidos y el comportamiento que exhiben algunos visitantes, lo que podría convertirse en algún inconveniente para la renovación de un nuevo contrato de alquiler.

A esto se suma el trato descortés en algunos departamentos donde se le habla mal a la gente. Los que han presenciado los encontronazos verbales entre contribuyentes, una señora que “organiza” en la sala principal y otro hombre de tez morena que regularmente recibe en la entrada habrán sido testigos de las maldiciones y los improperios que mencionan personas que se sienten impotentes ante determinadas situaciones.

Una mala práctica de todos los gobiernos

La abultada nómina de personal innecesario para financiar favores políticos hace que le saquen el dinero a los contribuyentes de una forma descarada. Por ejemplo, la apostilla que en la División de Licencias y Servicios del Departamento de Estado de Nueva York, cuesta $10 dólares, en el Consulado por ese mismo servicio los interesados deben pagar $80 dólares.

El acta de defunción debe ser gratis, según lo establece el Ministerio de Relaciones Exteriores, pero el consulado la cobra a $10 dólares. El documento para la repatriación de cadáveres que gestionan las funerarias, tiene un costo de $160 dólares, según establecimos en una investigación anterior a la gestión de Eduardo Selman.

Nos cogen de tontos

La República Dominicana debe ser el único país donde las actas de nacimiento caducan a los seis meses, aunque el documento no tenga fecha de expiración. Esta es otra estafa para que la gente siempre tenga que ir a pagar por una copia cuando se le requiera, eso implica el costo y el tiempo de espera en una fila.

 Se sorprenderá cuando se entere que un poder emitido en el consulado no sirve para nada hasta que sea legalizado en la Cancillería. Por ejemplo un poder para traer a un menor de edad que viaja por primera vez sin sus padres o con solo uno de ellos y que aquí cuesta $85.00 dólares, para ser aceptado en los aeropuertos dominicanos debe ser legalizado allá por un valor de $620.00 pesos, pero con el “macuteo” esa cantidad puede alcanzar los $3,000 pesos. Con los demás poderes que firman los vicecónsules también sucede lo mismo.

La exigencia de las actas legalizadas es otra forma abusiva de llevar dinero a las arcas del Estado exprimiendo los bolsillos de los interesados. Es ilógico que una oficina del registro civil le expida una acta y que esta no tenga valor para ciertos trámites si no está “legalizada”. Eso equivale a que el Estado no confía en lo que emite el propio Estado. Pero el caso es otro, la famosa legalización  tiene un valor adicional de $300.00 pesos y esa también puede ser otra forma de alimentar la corrupción mediante recaudaciones injustas.

Arquitecto Eduardo Selman

Arquitecto Eduardo Selman

Las piedras en el camino de Selman

Cuando el nombramiento del arquitecto Eduardo Selman era solo un rumor. Nelson Peña, el entonces presidente del Desfile Dominicano, realizó una rueda de prensa para pedirle al presidente Danilo Medina que no lo posesionara en el cargo. Peña lo calificó como “un conspirador contra los intereses de la comunidad dominicana”.

Luego asumió sus funciones de una manera atípica. Cuando remplazó a Luis Litgowt, no se le hizo la casi tradicional ceremonia de recibimiento donde los empleados y lo más representativo de la comunidad le dan la bienvenida al consulado.

Días después de estar en su puesto, un incidente que aun no está claro con los comunicadores Carlos de La Vega y Ramón Mercedes, generó comentarios de todos los colores en algunos medios y en las redes sociales.

Versiones que no se han confirmado indican que un grupo de aproximadamente diez personas ligadas a la comunicación, se habrían disgustado con Selman porque supuestamente le rebajó a la mitad una asignación económica indeterminada que reciben del consulado por publicarle las notas de prensa que envía esa oficina. El malestar también se extendió a otros que fueron afectados con recortes similares o peores.

La concejal de Queens, Julissa Ferreras, le alzó la voz y lo enfrentó de una forma inusual durante un evento de la Liga Dominico-Americana de Oficiales Electos y Designados en los Estados Unidos. La legisladora municipal se incomodó porque el cónsul alegadamente la mandó a buscar información en la internet sobre el Plan de Regularización Nacional de Extranjeros.

Recién no quiso estar al lado del alcalde de Nueva York Bill De Blasio, en el Desfile Dominicano de El Bronx. Allí dijo; “No podemos desfilar junto a alguien que ha ofendido al Gobierno y al pueblo dominicano y no se ha disculpado”.

En ese mismo lugar activistas de Alianza País, lo interrumpieron durante una entrevista en televisión voceándole; “a la cárcel los corruptos”. Ese coro fue bastante ruidoso en la Avenida Grand Concourse.

Eduardo Selman, tampoco participó en una marcha que se realizó en Manhattan, con motivo del mes de la Restauración y en apoyo al gobierno por la Dignidad Nacional.

El pasado jueves 6, no asistió a una recepción que ofreció el alcalde De Blasio con motivo de la celebración de la herencia dominicana. Algunos medios han publicado que tampoco desfilará al lado del primer ejecutivo municipal. Eso indica que las relaciones entre el consulado y alcaldía están en su peor momento.

Tuve que variar la historia

Fue necesario variar lo que al principio iba a ser una historia para orientar a los contribuyentes sobre la renovación de pasaportes, obtención de cédulas nuevas, actas de nacimiento y la situación que pueden enfrentar por no haberse enterado adecuadamente del proceso, debido a que las cosas urgentes desde allí no se divulgan, sino las que son para hacer relaciones públicas tales como; que el cónsul se reunió con empresarios, gestores culturales, profesionales, que fue a un desfile y otras del mismo calibre que casi nunca informan ni orientan sobre los servicios que se ofrecen.

Nos vimos obligados a darle un giro total al tema, debido al bloqueo que fuimos víctima por parte del encargado de prensa del consulado, el periodista Adalberto Domínguez. Originalmente quisimos entrevistar a Francisco Robles, el encargado de pasaportes pero eso no fue posible. Debido al obstáculo de Domínguez, nos vimos precisados a solicitar la información vía la cancillería y esta a su vez la tramitó al consulado desde donde nos respondieron. Luego de recibir las respuestas en un cuestionario el Cónsul Eduardo Selman, nos llamó para asegurarse que su despacho había respondido a nuestra inquietud.

 

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