Morirse en NYC es más caro que vivir

NUEVA YORK – Perder un ser querido de por sí es traumático, más aún cuando no se tiene el dinero suficiente para los gastos de entierro. Los elevados costos de un funeral ahondan más en el dolor al no poder darle unas exequias dignas.  En el caso de NYC, aunque la Ciudad otorga una ayuda, el dinero no alcanza ni para cubrir el ataúd.

Heriberto Ramos perdió de forma repentina a su hijo Jonathan, de 29 años, el pasado 18 de febrero. El hombre de origen salvadoreño jamás se imaginó que de un día para otro su vida cambiaría.

“Me encontré con la cruda realidad que los entierros son muy costosos y lo que se recibe de ayuda de la Ciudad no alcanza para darle un entierro digno a un ser querido”, sentenció Ramos que reside en el Alto Manhattan.

El hijo de Ramos recibía Seguro Social Suplementario, SSI, porque al nacer tenía problemas de salud por lo que al ser recipiente de estos beneficios, era acreedor a dinero para ayuda en su entierro. Cuando el hombre acudió a la oficina correspondiente para pedir el dinero, no se lo quisieron reembolsar porque el costo total del entierro excedía los $1,700 estipulados como gasto máximo.

La Administración de Recursos Humanos de la ciudad, HRA, ofrece ayuda financiera a las personas que necesiten pagar los gastos funerarios. Estos fondos se encuentran disponibles para residentes indigentes que estén recibiendo beneficios del SSI, Asistencia Pública o ningún otro tipo de beneficio público y no han dejado fondos para cubrir sus gastos de funeral y sus parientes no pueden pagar los gastos de entierro.

El aporte para gastos de entierro fue establecido por el estado en 1987 y nunca ha sido  incrementado. La HRA paga hasta $900 por los costos de un funeral que no exceda el monto total de $1,700. El costo de cremación y los cargos de la tumba y su apertura están excluidos.

“La cremación me costó $2,300, porque fue todo lo que pude hacer. No pude velarlo. No me alcanzó ni para un ramo de flores”, relató el hombre explicando que el dinero lo tuvo que recoger pidiéndole prestado a familiares y amigos debido a que la reclamación monetaria a la oficina de Burial Expenses de la ciudad le pedía una serie de documentación que lo retrasaba demasiado para cremar el cuerpo de su hijo.

No fue sino hasta que intervino la oficina del concejal Ydanis Rodríguez que lograron que le devolvieran la suma de $998.

“Es evidente que este dinero resulta insuficiente para cubrir un entierro digno, especialmente si se tiene en cuenta que es sobre una disposición que lleva mas de 25 años y que no contempla el cambio del costo de vida. Es urgente que se haga una revisión y se aumente esta asistencia”, dijo el edil que representa el Alto Manhattan.

Lamentablemente, el caso de Ramos no es el único. Roberta Perea, residente en El Bronx, pasó por algo parecido en diciembre pasado. “Perdí a mi esposo de un momento a otro, no estaba preparada ni emocional y mucho menos económicamente”, recordó.

La puertorriqueña de 66 años tuvo que recurrir a familiares y amigos para poder reunir los $2,700 que le costó el funeral. “No quería cremarlo, pero no me alcanzó el dinero para comprar una tumba; así que hice un esfuerzo y por lo menos pagué para poder velarlo para que después me entregaran las cenizas en un sobre porque no tuve los chavos ni para comprar una urna”.

Cenizas que decidió en junio pasado arrojar al río Hudson. “Es doloroso pero al final se pone uno a pensar y hay que ser práctico, yo no quería seguir teniendo las cenizas en mi casa. Amé a mi esposo mucho y creo que hice una buena decisión”. Todo lo que la mujer pudo obtener de la Ciudad fueron $900 después de acudir a la oficina por mas de dos meses y de llenar una cantidad de requisitos.

Laura Hart, Portavoz de la Administración de Recursos Humanos de la ciudad (HRA), dijo sobre las gestiones que realiza su oficina para incrementar la asistencia. “Nosotros proponemos el aumento de la asignación, ya que es claramente insuficiente. Esperamos con interés trabajar con nuestros socios estatales para determinar a lo que se pueda llegar en incrementos en la asistencia para entierro”.

Por lo menos, cinco de las funerarias consultadas por El Diario indicaron que en algunos casos se hacen excepciones y se hacen rebajas en algunos de los servicios, sin embargo aclararon que cada caso es tomado de forma individual.

La persona que hace los arreglos de funeral, o su representante, debe presentar una solicitud dentro de 60 días, a partir de la fecha de la muerte de un individuo.

La oficina está ubicada 25 de la calle Chapel, piso 6, en Brooklyn/Cristina Loboguerrero/ El Diario

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