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Mujer Presa
Las mujeres era explotadas en un bar. Foto: Archivo

Menores indocumentados en peligro por redes de tráfico humano en NY

NUEVA YORK.-Yina, una inmigrante salvadoreña que llegó a Brentwood, Long Island, en 2014, en medio de una ola de inmigrantes adolescentes que huían de la violencia de pandillas en el país centroamericano, nunca pensó que la pesadilla la perseguiría hasta tierras norteamericanas. Un vez Nueva York fue obligada a prostituirse durante años para pagar una “deuda” que tenía con un hombre que, según ella, le ofreció un trabajo en Estados Unidos.

La joven de 20 años, que pidió no compartir su identidad, es indocumentada, uno de los factores principales que la mantuvo alejada de llamar al 911 y reportar su caso. Yina contó que tenía 16 años al momento de su llegada, y que estaba preparada para trabajar, pero al poco tiempo se percató que sus anhelos del Sueño Americano, no significaban lo mismo para quienes la habían traído.

“Yo no sabía qué hacer. Tenía mucho miedo”, dijo Yina, quien recordó que fue trasladada varias veces a distintas viviendas en Long Island. “No podía hacer nada porque en ese momento no entendía lo que me estaba pasando”.

Sin familia, ni amigos, Yina recuerda que guardaba la esperanza de poder salir de la situación captiva en la que se encontraba, sin embargo, las pocas palabras que sabía en inglés, y los comentarios que había escuchado por parte de sus “jefes” la hicieron cambiar de opinión. El momento de resignación llegó y decidió pagar lo que le estaban cobrando, una suma que la mantuvo “prisionera” por dos años, hasta que logró tomar un tren y encontrar ayuda en un albergue que recibe a mujeres que son víctimas de violencia doméstica y violación.

“Fue mi salvación porque me ayudaron a retomar el rumbo de mi vida”, dijo la salvadoreña, que ahora se encuentra validando sus estudios de secundaria en una escuela para adultos en Queens.

Carolina Soto, una psicóloga colombiana residente en Long Island, cree que la Policía debe concentrar parte de sus esfuerzos en la comunidad de inmigrantes. Ella trabaja con pacientes como Yina, que han logrado escapar de sus captores, quienes asegura, están infiltrados en estas comunidades donde, por falta de documentos legales, “se facilita la manipulación y explotación sexual“.

“Muchos inmigrantes están cayendo en redes de prostitución debido a que han sido engañados con falsas promesas de trabajo”, indicó Soto.

De acuerdo con la Oficina de Información a Víctimas de Suffolk (VIBS), una organización que brinda ayuda a sobrevivientes de violencia doméstica, violación y agresión sexual, y trata de personas, el East End de Long Island, en los últimos años, ha sido identificado como uno de los 21 principales puntos de acceso en el país para la trata de personas y esto tiene profunda relación con el abuso a inmigrantes.

“Las autoridades y los proveedores de servicios para víctimas han descubierto que la pandilla MS-13, protagonista de una ola creciente de asesinatos en el área, se ha convertido en un gran perpetrador del tráfico sexual, a menudo obligando a las víctimas a realizar actos sexuales “por” o en honor de la pandilla con amenazas o actos de violencia como represalia por “deshonor”.

Nueva unidad contra el tráfico humano

El caso de Yina no es nuevo. Hace tan solo tres meses el Departamento de Policía del Condado de Suffolk (SCPD) arrestó a dos hermanos, que aparentemente dirigían una red de tráfico humano en Long Island. Anthony Cordero, y su hermana Demaris habrían estado traficando mujeres desde agosto de 2017, de acuerdo con el informe de las autoridades.

El arresto se logró gracias al trabajo de investigación de la Unidad de Tráfico Humano de SCPD, que fue oficialmente presentada a comienzos de este mes, luego de estar funcionando temporalmente desde mayo de 2017.

Según SCPD, el equipo, que cuenta con seis detectives, incluyendo un comandante y dos policías, tiene como misión referirse a quienes trabajan en la prostitución como víctimas de traficantes, y centrar su trabajo en desmantelar redes que obligan a mujeres, niñas y niños a la prostitución, con la finalidad de apoyar otras actividades delictivas, como el tráfico de drogas o las pandillas.

La comisionada de Policía del condado de Suffolk, Geraldine Hart, dijo que la mejor forma de lidiar con esta problemática es ayudando a las víctimas a retomar sus vidas.

En lugar de ir a la cárcel, a las víctimas de la trata de personas se les ofrecen tratamientos de drogas y servicios de salud mental”, indicó Hart, quien agregó que a través del programa piloto se han completado 37 casos de manera exitosa, que han ayudado a que se eliminen cargos por delitos menores.

Bajo este cambio de cómo ahora la Policía maneja ahora estos casos, las personas que son arrestadas por prostitución son llevadas a la Corte de Tráfico Humano del condado donde se les conecta con servicios de consejería, tratamiento contra la drogadicción y capacitación laboral, de acuerdo con Stacy Skorupa, asistente del Fiscal de Suffolk.

“Aquellos que reciben esta ayuda son más propensos a colaborar en los casos contra los traficantes de drogas o miembros de pandillas que los forzaron a la prostitución”, dijo Skorupa.

Durante los meses de prueba, la unidad, que cuenta con el apoyo del FBI, ha logrado procesar a nueve personas acusadas de 75 cargos de tráfico sexual, así como otros 90 cargos, entre los que se destacan el tráfico de drogas y el asalto.

Nuevas leyes en Nueva York

De acuerdo con la Línea Nacional de Tráfico Humano, desde 2007 se han reportado más de 2,000 víctimas en Nueva York. Solo en 2017, el número de casos llegó a 333, de los cuales, 238 estaban relacionados con tráfico sexual y 53 con tráfico laboral. En 21 casos las víctimas fueron obligadas a trabajos extremos y prostitución y en otros 21 casos no se especificaron los motivos.

Las estadísticas demuestran que la gran mayoría de víctimas son de género femenino. En 2017, 286 casos involucraron a mujeres y en 46, las víctimas fueron hombres.

El Senado Estatal anunció el miércoles que se han convertido en ley tres proyectos que buscan poner fin a la explotación sexual de menores y brindan a las víctimas de tráfico humano, servicios potencialmente vitales.

La primera ley, patrocinada por el senador Andrew Lanza, crea la carga criminal necesaria para el tráfico sexual de un niño, eliminando la necesidad de probar la fuerza, el fraude o la coerción cuando un niño menor de 18 años se involucra en sexo comercial.

“Este proyecto de ley facilitará que los fiscales presenten cargos contra los que se aprovechan de los niños”, dijo Lanza. “Este proyecto de ley ampliará la histórica ley de 2015, la Ley de Protección y Justicia de Víctimas de la Trata, que también patrociné con el Asambleísta Paulin”.

La segunda legislación requiere que instalaciones como hoteles, posadas y moteles proporcionen tarjetas informativas sobre los servicios disponibles para las víctimas de la trata de personas. La información sobre los servicios, como la línea nacional de tráfico, estará disponible para los huéspedes del hotel y se mostrará en espacios públicos como baños, habitaciones y cerca de la entrada.

El senador Martin Golden también entregó otra ley al Gobernador Andrew Cuomo para su revisión. La legislación pretende ayudar a establecer instalaciones residenciales seguras a corto y largo plazo que serán operadas por agencias sin fines de lucro para víctimas del tráfico humano, con el fin de proporcionar a las víctimas vulnerables servicios que incluyen refugio de emergencia, alimentos, ropa, atención médica y asesoramiento e intervención en casos de crisis.

¿Cómo encontrar ayuda?

  • Línea Nacional de Tráfico Humano: 1-888-373-7888

Por: José Martínez/DIARIO LA PRENSA NY

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