Alex Caro

Boston y Yankees, nuevos dirigentes y misma rivalidad


TAMPA (EEUU)- Aaron Boone fue parte de la rivalidad Yankees-Medias Rojas cuando el careo entre este par de enemigos estaba en uno de los mejores momentos de su historia.

Como ustedes bien recuerdan, Boone estuvo allí en el 2003 para batear uno de los jonrones más famosos de octubre en la historia de los Yankees. Fue contra los Medias Rojas, en el cierre del 11mo del Juego 7 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana en el viejo Yankee Stadium, ante Tim Wakefield. Fue una de las más grandiosas noches de octubre que el mítico parque jamás vio, y miren que vio bastantes.

Los dos equipos jugaron 19 veces aquel año, y luego otros siete memorables duelos en la Serie de Campeonato. ¿Y qué pasó al año siguiente? Jugaron 19 cotejos en la ronda regular, más otros siete en la SCLA, con los Medias Rojas recuperándose de un déficit de 0-3 y ganando cuatro seguidos ante los Yankees antes de barrer a los Cardenales en la Serie Mundial.

“Creo que hay una razón por la que las bromas que siempre me han hecho en Boston siempre sean de buena fe”, dijo Boone en Port St. Luice la semana pasada. Luego sonrió y agregó lo siguiente: “Me explico. Ellos (los Medias Rojas) ganaron luego tres veces la Serie Mundial en 10 años. ¿Quién sabe qué hubiese pasado si no bateo aquel jonrón?”.

Quince años después de su heroico batazo del Juego 7, Boone es ahora el manager de los Yankees, en un momento en el que las cosas parecen que se pondrán buenas otra vez, realmente buenas, entre los Yankees y los Medias Rojas. Por supuesto que hay otras rivalidades en el béisbol, algunas históricas como la de los Dodgers y los Gigantes y la de los Cachorros y los Cardenales. Pero la de Boston–Yankees sigue siendo el evento principal. Y este año podría tomar un nuevo y a la vez viejo sabor, pues ambos equipos vienen de una temporada 2017 que cerraron con algo en común:

Ninguno de los fue tan bueno como los Astros. Houston eliminó a ambos en la postemporada. Es algo que ningún otro equipo en la historia del béisbol había hecho en octubre.

Y resulta que la consecuencia de esas derrotas ante los Astros fueron dramáticas y severas, tanto en el Yankee Stadium como el Fenway Park: Ambos equipos eligieron cambiar a los managers que los llevaron hasta la postemporada. Los Medias Rojas despidieron a John Farrell, que cuatro años antes los llevó a ganar la Serie Mundial, otra vez contra los Cardenales. Los Yankees decidieron no renovar el contrato de Joe Girardi, quien estuvo al frente del título más reciente del equipo, en el 2009.

Los Yankees contrataron a Boone, el héroe jonronero en el 2003. Los Medias Rojas les quitaron a los Astros al puertorriqueño Alex Cora. Por lo tanto, es la primera vez en más de un cuarto de siglo que tanto Yankees como Medias Rojas arrancan la temporada con dirigentes novatos.

Y hay algo más a considerar en toda esta historia:El último equipo que ganó la Serie Mundial con un manager debutante fueron los D-backs del 2001 contra los Yankees. De hecho, es la única vez que ha pasado eso en más de 50 años.

Los Yankees sumaron a Giancarlo Stanton a un equipo que llegó hasta el Juego 7 de la SCLA del 2017. Los Medias Rojas añadieron a J.D. Martínez y a los 45 jonrones que pegó en 119 juegos el año pasado a un lineup profundo y balanceado que hizo todo bien, salvo pegar jonrones, mientras Boston le ganaba la corona del este de la Americana a Nueva York. Es posible que los Medias Rojas consigan a Alex Cobb para reforzar su rotación, salvo que los Yankees cambien de parecer y se lo lleven primero. Como en los mejores días de la rivalidad, la carrera armamentística está de regreso.

De nuevo, nadie está sugiriendo que vayamos a volver a los días del 2003 y del 2004, con el dominicano Pedro Martínez y el recordado Don Zimmer frente a frente en el Fenway Park, y Aaron Boone convirtiéndose en ¡Aaron Boone! Esos eran los días de Jason Varitek poniéndole el guante en la cara a Alex Rodríguez, y de Dave Roberts robándose la base más famosa de su carrera para encender la remontada más espectacular en la historia del béisbol. Esa fue la época de Curt Schilling y su media ensangrentada.

Hubo muchos años después de aquellos en los que Medias Rojas y los Yankees le quitaron peso a su rivalidad. Y a pesar de eso, todos igual tratamos de convertirla en algo que ya no era. Pero esta temporada podría ser diferente, pues los dos harán algo muy riesgoso para dos franquicias que quieren ganar ya y que vienen de haber ganado mucho en el 2017, pero no suficiente: Poner a dos managers nuevos en medio de todo esto.

En particular, el gerente general de los Yankees, Brian Cashman, está haciendo una apuesta bien grande en su propio criterio reemplazando a Girardi -quien reemplazó a Torre- Joe con alguien como Boone que jamás había dirigido en ninguna parte.

“Lo que esto demuestra”, dijo Cashman durante el fin de semana, “es que ninguno de los dos (ni Yankees, ni Medias Rojas) tiene miedo de tomar decisiones difíciles cuando estamos tratando de ser tan buenos como sea posible”.

Dirigentes debutantes. Una vieja rivalidad. Volvió la hora de los grandes titulares.

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